Por qué gotea un grifo y cuándo compensa cambiarlo entero

Respuesta corta
Un grifo gotea porque la pieza que cierra el paso ya no sella: en un monomando es el cartucho cerámico y en un grifo de dos llaves es la montura o la zapata de goma. Si la gota cae por el caño con el grifo cerrado, falla el cierre; si el agua sale por la base o por debajo de la maneta, fallan las juntas tóricas. En un grifo de calidad media o alta basta con cambiar esa pieza. Si el cuerpo está picado, el cromado levantado o el recambio ya no se fabrica, compensa poner un grifo nuevo. Como orientación, el cambio de grifo parte de 65 € de mano de obra, con el precio cerrado por escrito antes de empezar.
Lo que cuesta una gota que no para
Una gota por segundo parece poca cosa y no lo es: son del orden de cuatro o cinco litros al día, más de mil quinientos al año, y un hilo fino multiplica esa cifra varias veces. Si el grifo es un monomando y la fuga está en el lado del agua caliente, además del agua se va la energía que ha calentado el termo o la caldera.
Hay un segundo coste que se ve menos. El agua que cae sin parar deja cerco en el lavabo y en el fregadero, mantiene húmedo el mueble de debajo cuando la gota se cuela por la base y, con el tiempo, termina rayando el asiento del propio grifo. Cuanto más se espera, más piezas hay que cambiar.
Primero, mira por dónde sale el agua
El punto por donde sale el agua dice qué pieza falla. Si la gota cae por el caño con el grifo cerrado, el problema está en el cierre: cartucho, montura o zapata. Si el agua aparece alrededor de la base del caño o por debajo de la maneta al abrir, el problema está en las juntas tóricas, que son las que sellan las partes móviles.
Si el agua aparece debajo del lavabo o del fregadero, dentro del mueble, ya no es el grifo: es un latiguillo, una llave de escuadra o la tuerca de fijación. Conviene saberlo antes de comprar nada, porque es el error más habitual: cambiar un cartucho en buen estado cuando lo que gotea es el latiguillo que lo alimenta.
Monomando: el cartucho cerámico
Dentro de un monomando hay un cartucho con dos discos cerámicos que deslizan uno sobre otro y abren o cierran el paso. Son muy duros, pero no invulnerables: un grano de arena o de óxido que llega por la tubería raya la superficie, y por esa raya pasa el agua aunque la maneta esté cerrada.
La reparación consiste en cambiar el cartucho completo. Se cierran las llaves de escuadra, se quita el tapón embellecedor y el tornillo de la maneta, se afloja la tuerca de latón que sujeta el cartucho y se monta el nuevo. El detalle importante es el recambio: hay cartuchos de varios diámetros y alturas, y cada fabricante tiene los suyos. Lo sensato es llevar el viejo a la tienda o fotografiar la referencia antes de comprar.
Al montar, la tuerca se aprieta lo justo. Un exceso de fuerza deforma las juntas del cartucho y el grifo vuelve a gotear al poco tiempo, o se queda duro de mover.
Grifo de dos llaves: montura y zapata
En los grifos clásicos de dos pomos, uno para el agua fría y otro para la caliente, cada llave tiene una montura. Las antiguas son de husillo con una zapata de goma que aprieta contra un asiento; las modernas son cerámicas de cuarto de vuelta, con el mismo principio que el cartucho de un monomando.
En las de husillo, lo que falla casi siempre es la zapata, que se endurece y se agrieta con los años. Cambiarla cuesta muy poco. Si después de cambiarla el grifo sigue goteando, el asiento sobre el que apoya está rayado o picado, y entonces hay que rectificarlo o cambiar la montura entera.
Las monturas cerámicas se cambian completas, igual que un cartucho, y también hay que buscar la medida exacta: el número de estrías del eje y la rosca no son universales.
Si gotea por la base o por la maneta
Cuando el agua sale alrededor del caño al abrir el grifo, fallan las juntas tóricas, los anillos de goma que sellan la parte giratoria. Es muy típico en los grifos de cocina con caño giratorio, que se mueven decenas de veces al día y desgastan esas gomas antes que cualquier otra pieza.
La reparación es sencilla: se desmonta el caño, se sustituyen las juntas por otras de la misma medida y se lubrican con grasa de silicona apta para agua potable, nunca con vaselina ni aceite, que hinchan la goma. Si el agua sale por debajo de la maneta de un monomando, suele ser la junta superior del cartucho, y lo normal es cambiar el cartucho entero.
Cuándo compensa cambiar el grifo entero
Reparar compensa cuando el grifo es bueno y el recambio se encuentra. Deja de compensar en cuatro casos: cuando el cuerpo está picado o el cromado se levanta en escamas, cuando el recambio ya no se fabrica o es de una marca que nadie distribuye, cuando el grifo ha necesitado varias reparaciones en poco tiempo y cuando el coste del cartucho original se acerca al de un grifo nuevo de calidad.
Si se cambia el grifo, es el momento de revisar lo que hay debajo. Las llaves de escuadra que llevan años sin moverse a menudo ya no cierran del todo, y los latiguillos tienen una vida útil limitada. Cambiar las tres piezas en la misma visita cuesta poco más que cambiar solo el grifo y evita volver a desmontarlo al año siguiente.
A la hora de elegir, merece la pena un grifo con aireador desmontable, cuerpo de latón y cartucho de un fabricante conocido. Son los que se pueden reparar dentro de diez años.
Qué incluye el trabajo y qué cuesta
Un cambio de cartucho o de montura bien hecho incluye cortar el agua, desmontar, limpiar el asiento y el alojamiento, montar la pieza nueva, comprobar que no gotea ni con el grifo cerrado ni abierto y dejar el aireador limpio. Un cambio de grifo añade retirar el viejo, fijar el nuevo y probar las conexiones de abajo.
Como orientación, una reparación estándar se mueve entre 65 € y 160 € y el cambio de grifo parte de 65 € de mano de obra, más el grifo que elijas. El precio se cierra por escrito antes de empezar. Si tienes un grifo que gotea, cuéntanoslo por el formulario con una foto del grifo y, si puedes, de la marca, y te decimos si tiene arreglo antes de ir.
En resumen
- Si gotea por el caño, falla el cierre; si gotea por la base, las juntas tóricas
- Lleva el cartucho viejo a la tienda: no hay dos medidas iguales
- Agua dentro del mueble no es el grifo: es un latiguillo o una llave de escuadra
- Al cambiar el grifo, cambia también las llaves de escuadra y los latiguillos
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